Domingo 1 de mayo, 2016

2 Samuel 9:1-13
1 Dijo David: ¿Ha quedado alguno de la casa de Saúl, a quien haga yo misericordia por amor de Jonatán?
2 Y había un siervo de la casa de Saúl, que se llamaba Siba, al cual llamaron para que viniese a David. Y el rey le dijo: ¿Eres tú Siba? Y él respondió: Tu siervo.
3 El rey le dijo: ¿No ha quedado nadie de la casa de Saúl, a quien haga yo misericordia de Dios? Y Siba respondió al rey: Aún ha quedado un hijo de Jonatán, lisiado de los pies.
4 Entonces el rey le preguntó: ¿Dónde está? Y Siba respondió al rey: He aquí, está en casa de Maquir hijo de Amiel, en Lodebar.
5 Entonces envió el rey David, y le trajo de la casa de Maquir hijo de Amiel, de Lodebar.
6 Y vino Mefi-boset, hijo de Jonatán hijo de Saúl, a David, y se postró sobre su rostro e hizo reverencia. Y dijo David: Mefi-boset. Y él respondió: He aquí tu siervo.
7 Y le dijo David: No tengas temor, porque yo a la verdad haré contigo misericordia por amor de Jonatán tu padre, y te devolveré todas las tierras de Saúl tu padre; y tú comerás siempre a mi mesa.
8 Y él inclinándose, dijo: ¿Quién es tu siervo, para que mires a un perro muerto como yo?
9 Entonces el rey llamó a Siba siervo de Saúl, y le dijo: Todo lo que fue de Saúl y de toda su casa, yo lo he dado al hijo de tu señor.
10 Tú, pues, le labrarás las tierras, tú con tus hijos y tus siervos, y almacenarás los frutos, para que el hijo de tu señor tenga pan para comer; pero Mefi-boset el hijo de tu señor comerá siempre a mi mesa. Y tenía Siba quince hijos y veinte siervos.
11 Y respondió Siba al rey: Conforme a todo lo que ha mandado mi señor el rey a su siervo, así lo hará tu siervo. Mefi-boset, dijo el rey, comerá a mi mesa, como uno de los hijos del rey.
12 Y tenía Mefi-boset un hijo pequeño, que se llamaba Micaía. Y toda la familia de la casa de Siba eran siervos de Mefi-boset.
13 Y moraba Mefi-boset en Jerusalén, porque comía siempre a la mesa del rey; y estaba lisiado de ambos pies.

 Hola mi querido Blog, dos predicaciones más y nos estamos despidiendo, me he sentido muy feliz al poder expresar mis sentimientos que tengo con el Padre y su Hijo Jesucristo, lo más probable que estos tres libros más el de los niños no hayan tenido la acogida esperada, no para mi, ya que solo soy una simple sierva, pero si estoy segura que cuando yo me vaya de la Tierra una vez que yo fallezca servirá a muchos y me recordarán como una mujer muy sencilla que ama mucho a Jesucristo y a su Padre que ama a los niños y la naturaleza y que es muy traviesa, esta mujer soy yo. Mi libro será una realidad muy pronto, 60 predicaciones sin contar la de los niños y estudios bíblicos que fue el primero. Para mi ha sido un privilegio hablar de Jesucristo y del amor que Él siente por los que sufren. Hoy vamos a reflexionar sobre este niño que también fue joven y llegó hasta una edad muy adulta siendo un paralítico, al cual el Rey David amaba mucho. Les repito, yo no estudio, solo le pido al Espíritu Santo que entregue el mensaje esta vez para los que están sufriendo, incluyéndome por diferente razones y lo haremos como siempre en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

  "Dijo David: ¿Ha quedado alguno de la casa de Saúl, a quien haga yo misericordia por amor de Jonatán? El rey le dijo: ¿No ha quedado nadie de la casa de Saúl, a quien haga yo misericordia de Dios? Y Siba respondió al rey: Aún ha quedado un hijo de Jonatán, lisiado de los pies.Entonces envió el rey David, y le trajo de la casa de Maquir hijo de Amiel, de Lodebar. Y moraba Mefi-boset en Jerusalén, porque comía siempre a la mesa del rey; y estaba lisiado de ambos pies." (2 Samuel 9:1,3,5,13)
Mefi-boset, Hijo de Jonatán, fue un muchacho que sufrió mucho por haber nacido con sus pies deformes y para colmo quedó inválido por una caída para siempre. 

"Y Jonatán hijo de Saúl tenía un hijo lisiado de los pies. Tenía cinco años de edad cuando llegó de Jezreel la noticia de la muerte de Saúl y de Jonatán, y su nodriza le tomó y huyó; y mientras iba huyendo apresuradamente, se le cayó el niño y quedó cojo. Su nombre era Mefi-boset." (2 Samuel 4:4)

Puedo imaginarme la vida que tuvo este pequeño, las burlas de los otros niños, tampoco cambió mucho  su historia una vez que creció, tuvo que haber sufrido de mucho bullyng. A lo mejor quiso hacer muchas cosas que por estar paralítico no las pudo realizar, ni cumplir sus sueños. Por lo que he leído era un hombre triste, hasta que cambió su vida. El rey David, amigo de su Padre lo fue a buscar, lo trajo a su casa, le devolvió las cosas materiales de su Padre, ya no volvió a la miseria, ni a la burla de los demás, pero no solamente hizo eso, le dio el honor de sentarlo a su mesa.
Hoy el Señor te dice: "No importa lo que estés sufriendo, la gente siempre te querrá dañar, te van hacer burla por tu apariencia física y hagas lo que hagas por más que te esfuerces nunca le vas a dar en el gusto". Hoy el Padre te dice por amor a su Hijo Jesucristo: "Ven, siéntate a mi mesa, no me importa tu parálisis espiritual" 
Si nos ponemos a pensar, cuando la familia se reúne a la mesa a la hora de almorzar se conversa de muchos temas. Cuando te decidas y dobles tus rodillas cuéntale al Padre quien te está haciendo daño, llora a sus pies y clama a Él para que te dé fuerzas para poder levantarte de tanto dolor, ya estás invitado, solo tienes que hacerlo, el Señor que te ve te aseguro que hará justicia y te ayudará, como lo hace conmigo. El rey David dijo una vez, él estaba muy mal, pasando una prueba muy dura: "hasta los que eran mis amigos se volvieron mis enemigos por no ayudarme"
"Aun el hombre de mi paz, en quien yo confiaba, el que de mi pan comía, Alzó contra mí el calcañar." (Salmos 41:9) 
"Mis amigos y mis compañeros se mantienen lejos de mi plaga, Y mis cercanos se han alejado." (Salmos 38:11)
Lamentablemente lo que dijo el Rey David muerto de pena es una realidad, cuando uno sufre somos como la peste, nadie nos quiere a su lado, más aún cuando no sabes clamar ni tener fe en tu Señor que te dice una y otra vez: "Ven, siéntate a mi mesa, conversemos de lo que te pasa, yo te quiero bendecir, yo te quiero ayudar, por amor a mi Hijo Jesucristo, por lo que tuvo que vivir en la cruz por amor a la humanidad, no tienes porque sufrir solo, tu tienes a tu Padre que te quiere tal cual tu eres, bajo, alto, gordo, flaquito, feo, físicamente o hermoso. Porque yo no miro como mira el hombre, yo miro lo que hay en tu corazón"
"Y Jehová respondió a Samuel: No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; porque Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón." (1 Samuel 16:7) 
Aprendamos de Mefi-Boset, no reclamó ni dudó nunca para ir hasta el rey una vez que se le invitó, se dejó llevar por estos sentimientos de tanto amor que el Rey le ofrecía, aprendió a ser feliz y a sonreír, ya no le importó el que dirán ni la pobreza, porque esta vez se sentía seguro junto a su rey.

Testifico ante el Padre y su Hijo Jesucristo que mucho han sido mis sufrimientos desde que nací, hasta el día de hoy, pero yo hace muchos años acepté esta invitación y llorando de rodillas yo le
cuento a mi Padre quienes son los que me dañan, después lo he visto en miseria que me ha dado lástima de volverlos a ver y yo he podido vivir con esas muletas que son para mi el Padre y su Hijo Jesucristo, así mi parálisis espiritual ha sido más llevadera. Espero que si alguien sufre tenga fe y no sufra solo, cuéntele a su Padre como lo hacía este hombre que compartía con el Rey y que aprendió a sonreír, porque se sentía seguro a su lado. Espero que les haya gustado este mensaje que es breve, pero el que tiene un corazón espiritual se dará cuenta de lo grande que encierra la historia del Mefi-Boset que puede ser nuestra historia, si aceptamos la invitación seremos hijos de Dios felices, aún en el dolor. Esta predicación está dedicada a mis hijos y al lector si así lo desea. Bendiciones a todos. Y lo dejo en el nombre de nuestro amado Señor Jesucristo. Amén.


Danny Berrios - El Rey Te Mando A Llamar
David llamo a Siba y le preguntó:
Hay alguien de la casa de Saúl quien yo pueda ayudar recordándome del pacto que hice con mi amigo Jonathan quiero hacer misericordia honrando su amistad
Y Siba le respondió:
Ha!! existe uno mi señor que habita en lodebar tierra de tristeza y dolor donde reina la maldad la miseria es realidad es una tierra sin sueños señor lugar de pavor
David pregunta a Siba:
Háblame mas de este hombre por favor ya díganme su nombre
Siba:
Señor se llama mefiboset mas él no puede andar es invalido señor no se puede ni arrastrar
David:
Manda llamar a este hombre que con él yo quiero hablar dile a mefiboset “el Rey lo mandó a llamar”
(y mirándole a los ojos le dijo estas palabras)
Lo que era tuyo te devolveré voy a restituir lo que la vida te robó el último en la casa de Saúl ya no será más aquel a quien nadie le da valor
Pasa a vivir en la Casa del Rey, pasa a comer en la Mesa del Rey, pasa a vestir las Ropas del Rey, pasa a sentarte al lado del Rey la miseria nunca mas conocerás un adiós a lodebar tu vas a dar tu vida nunca más será igual
“el Rey te mando a llamar”
(El Rey te manda a llamar en esta hora y escucha bien lo que él quiere decirte en este momento)
Lo que era tuyo te devolveré voy a restituir lo que la vida te robó el último en la casa de Saúl ya no será más aquel a quien nadie le da valor
Pasa a vivir en la Casa del Rey, pasa a comer en la Mesa del Rey, pasa a vestir las Ropas del Rey, pasa a sentarte al lado del Rey la miseria nunca más conocerás un adiós a lodebar tu vas a dar tu vida nunca más será igual
“el Rey te mando a llamar”
(Escucha bien lo que te digo)
“el Rey te mando a llamar”
(todo lo que el enemigo te robo hoy el te lo devuelve al ciento por uno)
“el Rey te mando a llamar”
Dedicado a los que están sufriendo

El vive para bendecir, solo tienes que aceptar su invitación, estos dos himnos son muy hermosos, escucha su letra, ambos tienen hermosos mensajes.