Viernes 3 de junio, 2016


Génesis 19:15-26
15 Y al rayar el alba, los ángeles daban prisa a Lot, diciendo: Levántate, toma tu mujer, y tus dos hijas que se hallan aquí, para que no perezcas en el castigo de la ciudad.
16 Y deteniéndose él, los varones asieron de su mano, y de la mano de su mujer y de las manos de sus dos hijas, según la misericordia de Jehová para con él; y lo sacaron y lo pusieron fuera de la ciudad.
17 Y cuando los hubieron llevado fuera, dijeron: Escapa por tu vida; no mires tras ti, ni pares en toda esta llanura; escapa al monte, no sea que perezcas.
18 Pero Lot les dijo: No, yo os ruego, señores míos.
19 He aquí ahora ha hallado vuestro siervo gracia en vuestros ojos, y habéis engrandecido vuestra misericordia que habéis hecho conmigo dándome la vida; mas yo no podré escapar al monte, no sea que me alcance el mal, y muera.
20 He aquí ahora esta ciudad está cerca para huir allá, la cual es pequeña; dejadme escapar ahora allá (¿no es ella pequeña?), y salvaré mi vida.
21 Y le respondió: He aquí he recibido también tu súplica sobre esto, y no destruiré la ciudad de que has hablado.
22 Date prisa, escápate allá; porque nada podré hacer hasta que hayas llegado allí. Por eso fue llamado el nombre de la ciudad, Zoar.
23 El sol salía sobre la tierra, cuando Lot llegó a Zoar.
24 Entonces Jehová hizo llover sobre Sodoma y sobre Gomorra azufre y fuego de parte de Jehová desde los cielos;
25 y destruyó las ciudades, y toda aquella llanura, con todos los moradores de aquellas ciudades, y el fruto de la tierra.
26 Entonces la mujer de Lot miró atrás, a espaldas de él, y se volvió estatua de sal.

Hooola mi querido blog, hace un mes que no te visitaba, esta es la penúltima predicación, ya mi libro está por terminar y la acogida que he tenido de mis hermanos chilenos y extranjeros ha llenado mi corazón de alegría, ya que, todo lo que se escriba aquí es exclusivamente para el Señor Jesucristo que quiere nuestro bien. Hoy quisiera reflexionar sobre Sodoma y Gomorra, pero me quiero detener específicamente en el vérsiculo 26, la esposa de Lot, todos sabemos que el Padre mandó a sus ángeles a destruir esta ciudad de depravados y malos hijos, pero Él siempre ha salvado a los justos, por eso quiso salvar a Lot y a su querida familia. Los ángeles hicieron una advertencia al ayudarlos a escapar, no había que mirar hacia atrás para poder tener la oportunidad de empezar de cero, pero con vida en otro lugar contando con toda su protección y sus bendiciones, más esta señora dudó  que esto iba a pasar, ni siquiera creyó aún viendo la neblina que cegó a esta gente mala que los ángeles de Jehová habían dejado para poder sacar al bueno de Lot y su familia, así pasa a veces, están viendo los milagros y no creen, la gente es así, si no acuérdese que pasó con el Señor Jesucristo una vez que resucitó. Uno de los que decía que lo quería tuvo que meter los dedos en sus heridas para creer que era el Señor hay un pueblo que lo honra de labios, dice que le cree y hace lo contrario y eso pasó con esta señora que no era tan creyente, de ella quisiera reflexionar y lo vamos a hacer pidiendo la bendición en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

"Entonces Jehová hizo llover sobre Sodoma y sobre Gomorra azufre y fuego de parte de Jehová desde los cielos; y destruyó las ciudades, y toda aquella llanura, con todos los moradores de aquellas ciudades, y el fruto de la tierra. Entonces la mujer de Lot miró atrás, a espaldas de él, y se volvió estatua de sal." (Génesis 19:24-26) 

La mujer de Lot no solo dudó, si no que sintió el peso de perder su buena vida que ella  tenía, las
cosas materiales y fue castigada por ser así, tan ambiciosa e incrédula, ¿por qué le hablo de esto?, estos últimos días me ha tocado codearme con gente de mucho dinero, así como algunos han perdido cosas materiales y los he visto sufriendo hundidos en la pena, porque su dinero ya no es el mismo, tanto que luché toda mi vida por llegar a conocer la llamada alta sociedad, ya no me gusta, prefiero mi mundo sencillo  de gente humilde, prefiero mis pobres, pero no de espíritu, acá conocí como compiten de quien tiene más, ya no son felices con las cosas materiales, porque el otro cambia su auto constantemente por poner un ejemplo, viven aparentando lo que no son y mirando con desprecio al que tiene menos, tal vez hasta menos estudios, la gente está pegada a lo material, ya no es feliz, así no es como nos quería el Señor, el quería gente humilde de corazón, no gente arribista, competidora, ni con todo el dinero del mundo vamos a parar la muerte de nuestros seres queridos y tampoco vamos a poder hacer nada ante una enfermedad incurable de quienes amamos,luchamos toda la vida y una vez que morimos los que no trabajaron se quedan con nuestras cosas, son los herederos, sin embargo trabajamos como un burro sin vacaciones, no nos podemos dar algunos gustos, dormimos pocas horas y no disfrutamos la vida que no se va a volver a recuperar una vez que fallezcamos, simplemente no la vivimos, ¿quería eso Dios de verdad para nosotros?, ¿somos responsables nosotros de no administrar bien nuestras vidas?
"Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas;" (Mateo 11:29) 
"Manténganse libres del amor al dinero, y conténtense con lo que tienen, porque Dios ha dicho:«Nunca te dejaré;jamás te abandonaré.»" (Hebreos 13:5) 
 "Los que quieren enriquecerse caen en la tentación y se vuelven esclavos de sus muchos deseos. Estos afanes insensatos y dañinos hunden a la gente en la ruina y en la destrucción." (1 Timoteo 6:9)
" A los ricos de este mundo, mándales que no sean arrogantes ni pongan su esperanza en las riquezas, que son tan inseguras, sino en Dios, que nos provee de todo en abundancia para que lo disfrutemos." (1 Timoteo 6:17)
"Más vale tener poco, con temor del Señor, que muchas riquezas con grandes angustias." ( Proverbios 15:16)
"Quien ama el dinero, de dinero no se sacia. Quien ama las riquezas nunca tiene suficiente. ¡También esto es absurdo!" (Eclesiastés 5:10)
"Tal como salió del vientre de su madre, así se irá: desnudo como vino al mundo, y sin llevarse el fruto de tanto trabajo." (Eclesiastés 5:15) 
"A los ricos de este siglo manda que no sean altivos, ni pongan la esperanza en las riquezas, las cuales son inciertas, sino en el Dios vivo, que nos da todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos." (1º de Timoteo 6:17) 
"Todo lo que te viniere a la mano para hacer, hazlo según tus fuerzas; porque en la muerte, adonde vas, no hay obra, ni trabajo, ni ciencia, ni sabiduría." (Eclesiastés 9:10)
"He aquí, pues, el bien que yo he visto: que lo bueno es comer y beber, y gozar uno del bien de todo su trabajo con que se fatiga debajo del sol , todos los días de su vida que Dios le ha dado; porque esta es su parte." (Eclesiastés 5:18) 
"Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad." (Filipenses 4:12) 
 "Todo lo puedo en Cristo que me fortalece." (Filipenses 4:13) 
Nuestro Padre Celestial y su Hijo Jesucristo nos quiere libres de lo que se puede comprar con el dinero, que cuando llegue nuestra hora de reunirnos con ellos no sintamos el peso de dejar las cosas materiales atrás y lo que es peor dudar que estaremos con ellos cuando nos toque la hora de morir, estar seguros que vamos a vivir eternamente en su presencia, donde nunca más vamos a sufrir de enfermedades, de cansancio, calumnias y derramar tantas lágrimas, porque nuestros sufrimientos quedan para siempre en la Tierra para el descanso eterno en el cielo junto a ellos en paz. Bonito mensaje
del libro de Filipenses, a mi me encanta, yo soy así, puedo estar en los dos lados y sentirme muy feliz, aunque prefiero lo sencillo, me hace sentir más cerca del Señor.  Agradezco al Señor la oportunidad que me ha dado de elegir si me gusta vivir de una forma sencilla o en el mundo de las apariencias de gente que finge ser feliz, pero no lo es, porque en sus corazones falta la presencia del Señor,si no cómo se explica que todavía exista gente clasista, racista que se sienten incómodos con gente que ellos encuentran que son menos que ellos, por su nivel social, por su educación o su color de piel, si en el Señor somos todos iguales, todos tenemos que morir, llegar a su presencia y rendir cuentas, nuestro dinero no nos da la salvación, aprendamos a ser sencillos y buenas personas. Esta predicación está dedicada a mis hijos, aunque no me molesta si quiere leerla algún lector, la palabra no me pertenece, es del Señor, solo soy una humilde sierva que trata de hacer su voluntad. Y dejo esta humilde reflexión en el sagrado nombre de nuestro amado Señor Jesucristo. Amén.