Domingo 17 de abril, 2016 (1:52 hrs)

Job 1-2
1  Hubo en tierra de Uz un varón llamado Job; y era este hombre perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal.
2 Y le nacieron siete hijos y tres hijas.
3 Su hacienda era siete mil ovejas, tres mil camellos, quinientas yuntas de bueyes, quinientas asnas, y muchísimos criados; y era aquel varón más grande que todos los orientales.
4 E iban sus hijos y hacían banquetes en sus casas, cada uno en su día; y enviaban a llamar a sus tres hermanas para que comiesen y bebiesen con ellos.
5 Y acontecía que habiendo pasado en turno los días del convite, Job enviaba y los santificaba, y se levantaba de mañana y ofrecía holocaustos conforme al número de todos ellos. Porque decía Job: Quizá habrán pecado mis hijos, y habrán blasfemado contra Dios en sus corazones. De esta manera hacía todos los días.
6 Un día vinieron a presentarse delante de Jehová los hijos de Dios, entre los cuales vino también Satanás.
7 Y dijo Jehová a Satanás: ¿De dónde vienes? Respondiendo Satanás a Jehová, dijo: De rodear la tierra y de andar por ella.
8 Y Jehová dijo a Satanás: ¿No has considerado a mi siervo Job, que no hay otro como él en la tierra, varón perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal?
9 Respondiendo Satanás a Jehová, dijo: ¿Acaso teme Job a Dios de balde?
10 ¿No le has cercado alrededor a él y a su casa y a todo lo que tiene? Al trabajo de sus manos has dado bendición; por tanto, sus bienes han aumentado sobre la tierra.
11 Pero extiende ahora tu mano y toca todo lo que tiene, y verás si no blasfema contra ti en tu misma presencia.
12 Dijo Jehová a Satanás: He aquí, todo lo que tiene está en tu mano; solamente no pongas tu mano sobre él. Y salió Satanás de delante de Jehová.
13 Y un día aconteció que sus hijos e hijas comían y bebían vino en casa de su hermano el primogénito,
14 y vino un mensajero a Job, y le dijo: Estaban arando los bueyes, y las asnas paciendo cerca de ellos,
15 y acometieron los sabeos y los tomaron, y mataron a los criados a filo de espada; solamente escapé yo para darte la noticia.
16 Aún estaba éste hablando, cuando vino otro que dijo: Fuego de Dios cayó del cielo, que quemó las ovejas y a los pastores, y los consumió; solamente escapé yo para darte la noticia.
17 Todavía estaba éste hablando, y vino otro que dijo: Los caldeos hicieron tres escuadrones, y arremetieron contra los camellos y se los llevaron, y mataron a los criados a filo de espada; y solamente escapé yo para darte la noticia.
18 Entre tanto que éste hablaba, vino otro que dijo: Tus hijos y tus hijas estaban comiendo y bebiendo vino en casa de su hermano el primogénito;
19 y un gran viento vino del lado del desierto y azotó las cuatro esquinas de la casa, la cual cayó sobre los jóvenes, y murieron; y solamente escapé yo para darte la noticia.
20 Entonces Job se levantó, y rasgó su manto, y rasuró su cabeza, y se postró en tierra y adoró,
21 y dijo: Desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo volveré allá. Jehová dio, y Jehová quitó; sea el nombre de Jehová bendito.
22 En todo esto no pecó Job, ni atribuyó a Dios despropósito alguno.
2  1 Aconteció que otro día vinieron los hijos de Dios para presentarse delante de Jehová, y Satanás vino también entre ellos presentándose delante de Jehová.
2 Y dijo Jehová a Satanás: ¿De dónde vienes? Respondió Satanás a Jehová, y dijo: De rodear la tierra, y de andar por ella.
3 Y Jehová dijo a Satanás: ¿No has considerado a mi siervo Job, que no hay otro como él en la tierra, varón perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal, y que todavía retiene su integridad, aun cuando tú me incitaste contra él para que lo arruinara sin causa?
4 Respondiendo Satanás, dijo a Jehová: Piel por piel, todo lo que el hombre tiene dará por su vida.
5 Pero extiende ahora tu mano, y toca su hueso y su carne, y verás si no blasfema contra ti en tu misma presencia.
6 Y Jehová dijo a Satanás: He aquí, él está en tu mano; mas guarda su vida.
7 Entonces salió Satanás de la presencia de Jehová, e hirió a Job con una sarna maligna desde la planta del pie hasta la coronilla de la cabeza.
8 Y tomaba Job un tiesto para rascarse con él, y estaba sentado en medio de ceniza.
9 Entonces le dijo su mujer: ¿Aún retienes tu integridad? Maldice a Dios, y muérete.
10 Y él le dijo: Como suele hablar cualquiera de las mujeres fatuas, has hablado. ¿Qué? ¿Recibiremos de Dios el bien, y el mal no lo recibiremos? En todo esto no pecó Job con sus labios.
11 Y tres amigos de Job, Elifaz temanita, Bildad suhita, y Zofar naamatita, luego que oyeron todo este mal que le había sobrevenido, vinieron cada uno de su lugar; porque habían convenido en venir juntos para condolerse de él y para consolarle.
12 Los cuales, alzando los ojos desde lejos, no lo conocieron, y lloraron a gritos; y cada uno de ellos rasgó su manto, y los tres esparcieron polvo sobre sus cabezas hacia el cielo.
13 Así se sentaron con él en tierra por siete días y siete noches, y ninguno le hablaba palabra, porque veían que su dolor era muy grande.

Hola mi querido blog, hace más de un mes que no te visitaba, no sabes la alegría que me da ahora poder hacerlo, muchas cosas tristes me han sucedido, es por esa razón que hoy quiero reflexionar en el libro de Job, a veces estamos tan expuestos a duras pruebas, lo peor no saber con quien uno pelea, a medida que vamos reflexionando vamos a aprender de estos seres espirituales malvados que lamentablemente no vemos y que usan personas para dañarnos y hacernos la vida imposible. Ustedes saben que yo no estudio las predicaciones, yo dejo que el Espíritu Santo entregue lo que Él decida, solo pido su bendición en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

La Biblia habla de que no ha habido un hombre como era Job, un hombre correcto que amaba mucho a Dios, cuando leyeron las escrituras se tienen que haber dado cuenta del gran sufrimiento de un hombre que no hizo nada malo al igual que el Señor Jesucristo para sufrir tanto, elegí este tema para que nosotros comprendamos que no estamos lejos de lo que le pasó a Él y quien es el culpable de tanto dolor.

"Un día vinieron a presentarse delante de Jehová los hijos de Dios, entre los cuales vino también Satanás. Y dijo Jehová a Satanás: ¿De dónde vienes? Respondiendo Satanás a Jehová, dijo: De rodear la tierra y de andar por ella.Y Jehová dijo a Satanás: ¿No has considerado a mi siervo Job, que no hay otro como él en la tierra, varón perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal? Respondiendo Satanás a Jehová, dijo: ¿Acaso teme Job a Dios de balde? ¿No le has cercado alrededor a él y a su casa y a todo lo que tiene? Al trabajo de sus manos has dado bendición; por tanto, sus bienes han aumentado sobre la tierra.Pero extiende ahora tu mano y toca todo lo que tiene, y verás si no blasfema contra ti en tu misma presencia.Dijo Jehová a Satanás: He aquí, todo lo que tiene está en tu mano; solamente no pongas tu mano sobre él. Y salió Satanás de delante de Jehová." (Job 6-10)

Cuando leíamos los dos primeros capítulos nos dimos cuenta que el dolor de Job fue terrible, perder a sus diez hijos, todo lo material, sus criados y para colmo enfermarse de la piel, soportar el desprecio de su mujer que debía haberle apoyado,el respeto de todo los que le conocían y la burla de los jóvenes, ¿tu te haz sentido alguna vez así con el dolor de haberlo perdido todo? yo si, toqué fondo, porque ni mi salud me quedó buena. Ustedes deben saber que el responsable de nuestro sufrimiento es Satanás, vivía en ese tiempo con el Padre en el cielo y así se las arregló para que entrara la muerte, para destruir, ahora estamos peor que antes, porque este ser diabólico, envidioso y mentiroso ya no vive con el Padre, ya que fue arrojado a la Tierra con todos las ¾ partes de los ángeles que le seguían, estos no tienen cuerpo y ocupan los de las personas para hacernos daño si lo dejas entrar y no los reconoces. El Padre y su Hijo Jesucristo son bondadosos, llenos de amor, no te dañarían, estarían dispuestos a ayudarte, no te juzgan ni hablan de ti a tus espaldas, ni están todo el día viendo la forma de como destruirte, sobre todo tu hogar y tu familia que tanto te cuesta para sacar adelante.
"Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero; fue arrojado a la tierra, y sus ángeles fueron arrojados con él. Entonces oí una gran voz en el cielo, que decía: Ahora ha venido la salvación, el poder, y el reino de nuestro Dios, y la autoridad de su Cristo; porque ha sido lanzado fuera el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba delante de nuestro Dios día y noche." (Apocalipsis 12:9-10) 

Y el Padre y su Hijo Jesucristo nos dejaron esta advertencia:
"Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar; al cual resistid firmes en la fe, sabiendo que los mismos padecimientos se van cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo." (1 Pedro 5:8-9) 
Se que nuestros sufrimientos no se compararán a lo que padeció Job y el Señor Jesucristo, pero tampoco son menos, ustedes se preguntarán ¿cómo Satanás me puede atacar si yo no lo veo?. Así como existe el bien, también existe el mal, porque  usa a personas como instrumentos para dañarte, pero tenemos una esperanza, Jesucristo, nuestro Señor que dio la vida en la cruz para darnos una segunda oportunidad de vida junto al Padre por la eternidad, pero también existe Satanás que nos quiere engañar a través de las personas que le sirven para que moramos definitivamente, debemos enterarnos que no peleamos día a día con gente física que podamos ver, si no con estos malos espíritus que cargamos con ellos a diario todos, más cuando no lo sabemos reconocer.
"Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes." (Efesios 6:12)
Ustedes se preguntarán cómo puede pasar algo así, porque no los ven, tampoco lo sienten, pero ellos existen y son muy malvados, si no te encuentran firmes te pueden dejar como Job, sin nada, destruidos, muertos en vida, como he visto yo en mi vida unos cuantos y yo misma me he caído de tal forma que también he perdido todo lo material y he derramado muchas lágrimas y aquí se cumple como lo que le pasó a Job con sus amigos, ellos te dirán:
- Viste, yo te lo dije.
Para colmo te vienen a juzgar por tus errores, Jesucristo no te juzga, Él te perdona y te quiere ayudar siempre, Él está disponible las 24 horas del día para cuando tu lo necesites, Él no te respondería como un amigo lo haría, "que desubicado eres, estaba dormido", "estoy muy ocupado, para otro día será" o simplemente te quieren solamente cuando puedes sonreír, cuando no tienes problemas, porque pasas a ser un aburrido y se apartan de ti. Este buen Señor y su Padre serán tu paño de lágrimas todos los días de tu vida y después de tu muerte, porque si tu le crees no hay prueba en el mundo que no puedas vencer si doblas rodillas y clamas al Señor, en el nombre de su Hijo Jesucristo y lloras a sus pies, él quiere a los de corazón humilde. 
"¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada? Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados." (Romanos 8:25,58,28) 
"Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros." (Romanos 5:8) 
"Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido a los que le aman." (Santiago 1:12) 
 "He aquí, tenemos por bienaventurados a los que sufren. Habéis oído de la paciencia de Job, y habéis visto el fin del Señor, que el Señor es muy misericordioso y compasivo." (Santiago 5:11) 







Testifico ante el Padre y su Hijo Jesucristo que tengo 56 años de los cuales pocas han sido mis alegrías, siempre he tenido que luchar, desde el vientre de mi madre de 15 en esos años en que yo nací hasta el día de hoy en que no hay comunicación entre las dos, muchas cosas feas me han pasado en la vida, estos últimos dos meses he perdido seres que quería, la muerte se los llevó y el año pasado en septiembre también tuve que llorar por culpa de la muerte, solo me queda la esperanza de volverlos a ver cuando llegue a la presencia del Padre de vuelta de nuevo, lo he dicho y lo sostengo, tendría que hacer miles de predicaciones para hablar de todo lo que el Señor ha hecho por mi, como me cuida, como me levanta en mis caídas, como me sostiene en las pruebas angustiantes, yo me he sentido muchas veces como Job, no me revolqué en las cenizas en el desierto, pero si me he revolcado llorando en mi piso en mi propia casa y me he sentido tan solaaa que he sentido que estoy en el desierto en mi propio hogar teniendo familia a mi lado y si algún amigo o familiar ha hablado conmigo me ha dicho:
- Viste, yo te lo advertí.
Y eso ha hecho que sea más grande mi dolor y mi soledad, hoy cargo con muchas enfermedades crónicas, se enfermaron mis pobres huesos, a veces me río triste y me digo a mi misma que están débiles, porque he llorado mucho, he dado todo lo que he podido y solo he recibido una ingratitud que me congela hasta los huesos, mi única esperanza es Jesucristo y el regreso hasta el Padre que algún día será, donde no me sienta nunca más como si fuera Job también, pero no puedo decir lo mismo del Señor Jesucristo y su Padre, aún en esos momentos tan tristes he sentido su presencia y como me consuela hasta quedarme dormida. Ante de despedirme quisiera dejarle una lista pequeña de como son estos demonios que nos atacan a diario:

1. Los seres que amamos nos mienten.
2. La peor, la envidia, que no sean capaz de alegrarse por un día bueno que tu has tenido, estas personas se levantan pensando como te pueden hacer daño, abren su boca para ofenderte, para menospreciarte y sentirse mejores que tu en todos los aspectos.
3. Te calumnian, se burlan y quisieran tener todo lo que tanto te ha costado, se los come la codicia.
4. Cero agradecimiento, ni pensar que te valoren, mucho menos te van a respetar.
5. Te juzgan por todo, como te vistes, que si estás gordo o delgado, con quien te juntas.
6. Este si que es terrible, gente que es capaz de recurrir a la hechicería con tal de sacarte del camino para conseguir sus propósitos.
7. Calumniarán a tus hijos, a tu esposo(a) con tal de destruir tu familia.
8. El consumismo, las deudas, porque no podrás decir no a la tentación, con tal de competir y no ser menos.
9. Los celos de todo tipo, la violencia, el poco respeto por la vida física y la naturaleza.

Todos estos pequeños demonios y muchos más están acabando con nosotros, solo hay una sola forma de hacerle frente, como lo hizo Job, no nos cansemos de hablar con el Padre, desde que nos levantamos pidamos su bendición y que el ángel de Jehová cuide nuestros sueños y el de nuestra familia y así saldremos victoriosos al igual que Job en todas las pruebas.
"Yo amo a los que me aman, Y me hallan los que temprano me buscan." (Proverbios 8:17)  
"Todo lo que el Padre me da, vendrá a mí; y al que a mí viene, no le echo fuera." (Juan 6:37) 
 "Porque escrito está:Vivo yo, dice el Señor, que ante mí se doblará toda rodilla, Y toda lengua confesará a Dios." (Romanos 14:11) 
 "¿Está alguno entre vosotros afligido? Haga oración. ¿Está alguno alegre? Cante alabanzas." (Santiago 5:13) 
Si algún día te sientes como Job recuerda que al final él fue grandemente bendecido, ten buen ánimo, no pares de orar, Jesucristo ha hecho muchas cosas por mi, mi vida es buena, porque Él está siempre dispuesto a escucharme y ayudarme, pero tienes que saber que muchos me dijieron en mi dolor:
- ¿No es que tu amas a Dios?, mira como te tiene.
No es Él, es Satanás que anda buscando que te vuelvas incrédulo o ateo.  Espero que esta humilde predicación recordando al siervo Job nos sirva a todos y está dedicada a mis hijos para cuando yo no esté, que la vida no es fácil, pero con fe es mucho más llevadera y para el lector al cual le deseo muchas bendiciones. Un abrazo  a los hermanos chilenos y extranjeros. Muchas gracias por su apoyo y su cariño. Y nos despedimos en el sagrado nombre de nuestro amado Señor Jesucristo. Amén.

"Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de parte de Dios; porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni él tienta a nadie;" (Santiago 1:13) 

Osea, Él no manda pruebas a nadie, porque nos ama como un buen Padre.