Miércoles 17 de febrero, 2016


Eclesiastés 3: 1-8
1 Todo tiene su Tiempo, Y Todo Lo Que Se Quiere Debajo del cielo Tiene Su hora.
2 Tiempo de nacer, y Tiempo de morir; Tiempo de plantar, y Tiempo de arrancar lo plantado;
3 Tiempo de matar, y Tiempo de curar; Tiempo de Destruir, y Tiempo de edificar;
4 Tiempo de llorar, y Tiempo de reír; Tiempo de endechar, y Tiempo de bailar;
5 Tiempo de esparcir piedras, y Tiempo de juntar piedras; Tiempo de abrazar, y Tiempo de abstenerse de abrazar;
6 Tiempo de buscar, y Tiempo de perder; Tiempo de GUARDAR, y Tiempo de desechar;
7 Tiempo de romper, y Tiempo de coser; Tiempo de callar, y Tiempo de Hablar;
8 Tiempo de Amar, y Tiempo de aborrecer; Tiempo de guerra, y Tiempo de Paz.

Hola mi querido blog, una vez más juntos. Hace más de un mes que no podía predicar, por razones personales muy dolorosas, una prueba muy cruel que me tuvo por mucho tiempo enferma. Pero aquí estoy de nuevo con la ayuda del Señor.
Hoy quiero reflexionar sobre el orden que tiene el Padre para nosotros y para la creación completa. Es un gran consuelo contar con estos tiempos tan ordenados, como solo Él lo puede hacer y lo haremos como siempre pidiendo la bendición del Espíritu en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. 



"Todo tiene su Tiempo, Y Todo Lo Que Se Quiere Debajo del cielo Tiene Su hora. Tiempo de nacer, y Tiempo de morir;" (Eclesiastés 3:1-2) 
Tiempo de nacer:
Las escrituras dicen que el hombre nace del vientre de una mujer, porque es su tiempo. Pero también hay otra manera de nacer y es cuando uno recibe al Señor en su corazón, entonces el Espíritu Santo viene a vivir en tu vida, pero todo tiene su tiempo y solo el Señor lo sabe cuando serán estos dos nacimientos. 
"Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer? Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios." (Juan 3:3-5) 
Si el Señor ha tocado tu corazón  y tu quieres buscarlo para tener también este Espíritu Santo bueno, que tanto bien nos hace sobre todo cuando sufrimos, tenemos que buscarlo de esta forma: doblar nuestras rodillas, reconocer ante el Padre y su Hijo Jesucristo que solos no podemos que necesitamos
su ayuda, llorar a sus pies, arrepentirnos de corazón de nuestros pecados, pedirle perdón y no volverlo a hacer más, debes bautizarte en su nombre, recuerda que hasta el Señor Jesucristo lo hizo en el río Jordán y que su primo, Juan Bautista, lo bautizó, así recibirás este hermoso regalo, su Espíritu que es tan importante en estos días que vivimos, saber que contamos con este amigo, leer las escrituras para conocerlo más y saber que quiere de nosotros, si tu quieres puedes ayunar para pedirle que el Espíritu Santo viva en ti y que nunca más te vuelvas a sentir solo. Yo te aseguro que su Espíritu estará contigo pase lo que pase y tu vida será de victoria en victoria.


Tiempo de morir:
La Biblia habla también de nuestro tiempo de morir, este es el más doloroso para el que pierde un ser querido, porque es mucho más alegre recibir un bebé que sufrir esta visita de la que nadie puede escapar, la muerte. El Señor dice que el hombre no vivirá más de 100 años y el que los pasa se hace una celebración por él, pero eso es rara vez.

"Los días de nuestra edad son setenta años; Y si en los más robustos son ochenta años, Con todo, su fortaleza es molestia y trabajo, Porque pronto pasan, y volamos." (Salmos 90:10) 


Pero sin embargo tenemos la esperanza los que mueren y los que quedan de reunirnos con nuestro Padre Celestial por la eternidad.
"y el polvo vuelva a la tierra, como era, y el espíritu vuelva a Dios que lo dio." (Eclesiastés 12:7)
"Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte,ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron." (Apocalipsis 21:4) 
"Pero Jesús, vuelto hacia ellas, les dijo: Hijas de Jerusalén, no lloréis por mí, sino llorad por vosotras mismas y por vuestros hijos." (Lucas 23:28) 
"No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí.En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros." (Lucas 14:1-2) 
Su palabra fue clara en el libro de Lucas 23, versículo 28. Que no lloremos a los que se van, más lloremos por nosotros que todavía estamos acá, porque ellos ya tenían su lugar preparado que el Señor Jesucristo y su Padre ya les estaban esperando, como dice en el libro Apocalipsis "nunca más lloraran ni habra más dolor, porque todo será parte de un pasado terrenal". Si quieren más información de la muerte busquen en Estudios Bíblicos dando click aquí. Esta es la esperanza que tiene el creyente, que su ser querido que ya no está, porque está fallecido ahora está con el Padre Jehová y su Hijo Jesucristo, muy bien, hasta que venga la resurrección entre los vivos y los muertos. como sucedió con el Señor Jesucristo, que resucitó entre los vivos y los muertos. Esa información solo la tiene el Padre.
"Porque vosotros sabéis perfectamente que el día del Señor vendrá así como ladrón en la noche;" (1 Tesalonicenses 5:2) 
"Pero del día y la hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos, sino sólo mi Padre." (Mateo 24:36)  
 "Tus muertos vivirán; sus cadáveres resucitarán. ¡Despertad y cantad, moradores del polvo! porque tu rocío es cual rocío de hortalizas, y la tierra dará sus muertos." (Isaías 26:19)
"Le dijo Jesús: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá." (Juan 11:25)
 "Tiempo de plantar, y Tiempo de arrancar lo plantado;" (Eclesiastés 1:2)

 Esto me gustó por tener sangre de campesina y haber nacido en un lugar de campo, tierra que amo, se que la Tierra primero hay que ararla, sacar todas las piedras y espinas, después hay que darla vuelta con una pala y horqueta, es un trabajo duro, porque siempre hay mucho calor, casi se siembra empezando el invierno, después se abona y recién ahí se siembra las semillas o los almácigos, por supuesto no nos debe faltar el agua y saber cuantos días vamos a regar en la semana, lo más probable que sean dos, todo esto es un gran sacrificio, sobre todo por la columna, yo sembraba mucho maíz y después ver la altura de los choclos  es maravilloso y cosecharlo mucho mejor, preparar nuestros pasteles, humitas y que mejor si fue con nuestras manos, pero esto no se hizo al tiro, tuvimos que tener paciencia, fruto del espíritu que el Señor nos regaló.
"Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe," (Gálatas 5:22)

Si pusimos estos tres ingredientes a nuestras cosechas no hay duda que celebraremos con nuestra familia, el fruto de nuestro trabajo. Como yo que celebré con mi familia la hortaliza y mi casa que nunca faltan las flores en mi jardín donde vienen las abejitas que me alegran la vida.




Bueno mi querido blog, llegó la hora de despedirme, es gracioso, pensé que terminaría hoy, parecía tan poco y fácil y ahora me doy cuenta que a donde manda capitán, no manda marinero jajaja, tenemos para rato con el tema "Todo tiene su tiempo", mejor, más aprendemos, así termina la primera parte de este tema y lo dejo con mucha humildad en el nombre de  nuestro Señor Jesucristo. Amén.