Mateo 6:9-13
9 Vosotros, pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre.
10 Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.
11 El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy.
12 Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores.
13 Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén.
Hola mi querido blog, por razones personales, he querido adelantar la predicación al ver el mundo como está y la frialdad de algunas personas que se hacen llamar hijos de Dios y son una calamidad, que el Padre me ayude a no ser una más de ella. Hoy quiero reflexionar sobre esta oración pequeña, que dejó nuestro Señor Jesucristo como modelo de oración. Personalmente la he repetido como loro durante años, sin embargo hoy me di cuenta el mensaje que Él nos dejó, para que pudiéramos sobrevivir acá abajo en la Tierra, por mientras podamos volver a su presencia cuando nosotros fallecemos. Y lo haremos como siempre pidiendo su bendición para que el Espíritu Santo entregue el mensaje, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
"Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre.Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra." (Mateo 6:9-10)
"Antes que naciesen los montes Y formases la tierra y el mundo,Desde el siglo y hasta el siglo, tú eres Dios." (Salmos 90:2 )
"El Dios que hizo el mundo y todas las cosas que en él hay, siendo Señor del cielo y de la tierra, no habita en templos hechos por manos humanas," ( Hechos 17:2)
"En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros."(Juan 14:2)Aquí el Señor Jesucristo nos aclara dos cosas. Primero que su Padre vive en el cielo. Segundo que Él después que fue crucificado y resucitó al tercer día, actualmente prepara el camino para cuando nos toque partir. Nuestro cuerpo pecador y de carne muere, pero nuestro espíritu va con Jesucristo y su Padre, porque aprecio de sangre fuimos comprados.
"¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios." (1 Corintios 6:19-20)
"y el polvo vuelva a la tierra, como era, y el espíritu vuelva a Dios que lo dio." (Eclesiastés 12:7)Nos enseñó a santificar el nombre de su Padre y amarlo.
"Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente." (Mateo 22:37)
"A Jehová de los ejércitos, a él santificad; sea él vuestro temor, y él sea vuestro miedo." (Isaías 8:13)Tan simple como darle la honra y la gloria al dueño de la humanidad. También Jesucristo nos enseña a pedir al Padre que venga su reino, significa pedirle a diario que su Espíritu Santo nos acompañe en cada cosa que tengamos que hacer, debemos tomarlo en cuenta en todo y así su espíritu nos protegerá hasta que regresemos a su lado.
"Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho." (Juan 14:26)Jesucristo nos enseña que hagamos la voluntad del Padre. La persona que estudia las escrituras, sabe cómo debe comportarse para ser un buen hijo de Dios y sabe que el Padre a diario está atento para ayudar, como también más de alguna vez se enoja con el hijo desobediente, pero como es un padre amoroso, el que se arrepiente de corazón, el Padre lo perdona y no se acuerda más de su pecado.
"No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos." (Mateo 7:21)
"Los ojos de Jehová están sobre los justos,Y atentos sus oídos al clamor de ellos." (Salmos 34:15)
"No menosprecies, hijo mío, el castigo de Jehová, Ni te fatigues de su corrección; Porque Jehová al que ama castiga, Como el padre al hijo a quien quiere." (Proverbios 3:11-12)
"Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad." (1 Juan 1:9)
"Yo, yo soy el que borro tus rebeliones por amor de mí mismo, y no me acordaré de tus pecados." (Isaías 43:25)
"El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy. "(Mateo 6:11)
"Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido?" (Mateo 6:25)
"Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal." (Mateo 6:34)
"Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas." (Mateo 6:33)
"Deléitate asimismo en Jehová, Y él te concederá las peticiones de tu corazón." (Salmos 37:4)
"Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús." (1 Tesalonicenses 5:18)
Como la imagen del recuadro debe ser tu familia, esto significa que deben agradecer, pedir la bendición por los alimentos y aprovechar de pedir por los que no tienen. Es increíble todos los hogares que he visitado en años de distintas religiones y son muy pocos en donde se tiene esta costumbre de ser agradecido con Dios. Yo me siento feliz de haber criado y educado a mis hijos que sean agradecidos con el Señor.
Tú debes inclinar tu rostro con tu familia, en señal de humildad y debes decir:
- Gracias Padre por estos alimentos, te ruego que lo bendigas y le des a los que no tienen en el sagrado nombre de tu Hijo Jesucristo. Amén.
Recuerden que hasta el Señor Jesucristo daba las gracias y pedía la bendición a su Padre por los alimentos así también las familias de los profetas también tenían esta costumbre.
"Y habiendo tomado la copa, dio gracias, y dijo: Tomad esto, y repartidlo entre vosotros.Y tomó el pan y dio gracias, y lo partió y les dio, diciendo: Esto es mi cuerpo, que por vosotros es dado; haced esto en memoria de mí." (Lucas 22:17,19)
"Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores." (Mateo 6:12-13)
Aquí Jesucristo nos enseña a PERDONAR y a no juzgar como lo hizo Él con María Magdalena. Si nosotros no perdonamos a los que no hacen daño ¿con que cara le pedimos perdón al Padre? En un negocio leí un letrero que decía "Si compras en otro lado ¿con que cara me vienes a pedir fiado?" jajaja, es lo mismo. Si tu corazón no tiene misericordia, es rencoroso, vengativo, que no sabe perdonar, entonces no conoces a Jesucristo, ya que Él agónico en la cruz miró a esa gente mala y dijo:
- Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen.
A punto de morir Jesús suplicaban perdón para esa gente malvada que lo crucificó, sin contar que antes tuvo que soportar la traición de un amigo, que otro lo negara, sentirse tan solo en el Getsemaní, lo azotaron públicamente, lo arrastraron por las calles, se burlaron de Él faltando el respeto, no les importó el dolor de su madre y su familia, sin contar que Jesucristo era inocente de todo lo que se
- Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen.
¿Quiénes somos nosotros para guardar tanta basura en nuestros corazones con las personas que nos hacen daño, cuando nos piden perdón negárselo, hasta muchas veces vengarnos, burlarnos de su sufrimiento y agregar lo feliz que nos sentimos, porque nos pagó caro el daño que nos hizo? Felices nosotros que tenemos la luz del Señor, porque la persona que ama a Dios no le hace daño a nadie ni se alegra del que está sufriendo, es una persona de paz y el espíritu de Dios vive en esa criatura del Señor, aunque no sea perfecta, pero no es un ser dañino. El que hace daño no conoce al Padre, porque Dios es amor. Vamos a ver qué piensa Dios acerca de esto. "Si alguno dice: Yo amo a Dios, y aborrece a su hermano, es mentiroso. Pues el que no ama a su hermano a quien ha visto, ¿cómo puede amar a Dios a quien no ha visto?" (1 Juan 4:20)
"Oísteis que fue dicho: Amarás a tu prójimo, y aborrecerás a tu enemigo.Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen;para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos. Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tendréis? ¿No hacen también lo mismo los publicanos? Y si saludáis a vuestros hermanos solamente, ¿qué hacéis de más? ¿No hacen también así los gentiles? Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto." (Mateo 5:43-48)
"No os venguéis vosotros mismos, amados míos, sino dejad lugar a la ira de Dios; porque escrito está: Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor. Así que, si tu enemigo tuviere hambre, dale de comer; si tuviere sed, dale de beber; pues haciendo esto, ascuas de fuego amontonarás sobre su cabeza." ( Romanos 12:19-20)
"No juzguéis, para que no seáis juzgados. Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados, y con la medida con que medís, os será medido. ¿Y por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo? ¿O cómo dirás a tu hermano: Déjame sacar la paja de tu ojo, y he aquí la viga en el ojo tuyo? !!Hipócrita! saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás bien para sacar la paja del ojo de tu hermano." (Mateo 7:1-5)
"Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial;mas si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas." (Mateo 6:14-15)Quedó claro que el Señor Jesucristo no quiere hijos rencorosos, vengativos, que juzgan y lo que es peor, no saben perdonar al que los hiere, pero si les gustaría que le perdonen sus pecados o condoros como digo yo, no desees para alguien lo que no te gustaría a ti, aprende a tener misericordia del que está arrepentido como la parábola del Hijo Pródigo, su Padre lo recibió con alegría, hay fiesta en el cielo por un pecador arrepentido y la tranquilidad que tendrás es incomparable, serás una mujer o un hombre de paz que todo le entregará al Señor, lo bueno y lo malo.
"En todo os mostré que así, trabajando, debéis ayudar a los débiles, y recordar las palabras del Señor Jesús, que dijo: Más bienaventurado es dar que recibir.” (Hechos 20:35)
Muy complicado el final de la oración, entiendo que el Señor Jesucristo entendía nuestra debilidad como seres terrenales y algunos muy pocos espirituales que están expuestos cada día a diferentes tentaciones. El que lee las escrituras se acordará que pasó con Jesús cuando fue a ayunar al desierto los 40 días y fue tentado por Satanás, Jesús le resistió en todo, tenemos que saber que ahora nos toca a nosotros ya que Lucifer es el amo de la Tierra y si no estamos preparados por nuestra condición carnal, caeremos en pecados y podemos perder la corona de la vida para siempre.
"Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido a los que le aman." (Santiago 1:12)
Jesucristo nos advierte sobre Satanás:
"en los cuales el dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios." (2 Corintios 4:4)
"Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda
alrededor buscando a quien devorar;" (1 Pedro 5:8)
"No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él. Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo. Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre." (1 Juan 2:15-17)¿Como se puede conseguir decir NO a las tentaciones?, porque todos las tenemos.Solo orando y leyendo las escrituras, pidiéndole al Padre que por su Hijo Jesucristo nos mande el Espíritu Santo desde que nos levantamos para ser protegidos todo el día y al dormir pedir que el Espíritu Santo cuide tu sueño y el de tu familia, que el ángel de Jehová quede en tu hogar, no hay otra forma de protegerse de Satanás, cumplir con lo que nos pide el Señor, que no es difícil, solo tenemos que ser hijos sencillos, humildes y que aman a Dios por sobre todas las cosas del mundo y solo de esa manera seremos felices acá abajo en la Tierra con nuestra familia, mientras llegue la hora de reunirnos con nuestro Padre.
Testifico ante el Padre y su Hijo Jesucristo que he quedado sorprendida, jamás por años rezando el Padre Nuestro me imaginé tremendo mensaje que encerraba una oración tan pequeña. Me siento agradecida del Señor, cada día aprendo más de Él y lo mejor que lo aplico a mi vida. Hubo una persona que me hizo mucho daño en esta vida, bueno, son muchos los que me han herido, pero a esta persona se le pasó la mano conmigo, fue cruel, Él está gravemente enfermo y desahuciado, pero está arrepentido y fue maravilloso poder perdonar de corazón, sentir cariño y despedirnos para siempre con un abrazo como grandes amigos, me emociona hasta llorar lo que el Señor hizo conmigo, darme un nuevo corazón sin estupideces como el rencor, pude entender que yo también no soy perfecta y que se puede tener una vida mucho mejor si obedecemos al Señor y así tendremos mucha paz para poder seguir viviendo. Y dejo esta humilde predicación y testimonio esperando que sirva algún día a mis hijos y al lector en el nombre de nuestro amado Señor Jesucristo. Amén. estos tres pastores en una piscina de Villa Alemana haciendo mi compromiso con el Señor, servirle todos los días de mi vida, por eso estoy dejando estos blogs, ya que al parecer lamentablemente en un par de años más sufriré de alzhéimer, pero aún así dejo este legado a mis hijos y amigos que conozcan a este Señor bueno que nos enseña cada día a ser buenas personas y lo único que nos pide es que le amemos y le creamos. Todos estos años he sido feliz, aún en las pruebas, porque Él me cuida día y noche y me bendice cada día, yo amo a Jesucristo y no me avergüenzo de decirlo, nadie me ha querido tanto como Él ni me cuidará cuando me toque partir como lo hará mi Señor hasta la eternidad.





