Viernes 18 de diciembre, 2015

Lucas 24:13-35
13 Y he aquí, dos de ellos iban el mismo día a una aldea llamada Emaús, que estaba a sesenta estadios de Jerusalén.
14 E iban hablando entre sí de todas aquellas cosas que habían acontecido.
15 Sucedió que mientras hablaban y discutían entre sí, Jesús mismo se acercó, y caminaba con ellos.
16 Mas los ojos de ellos estaban velados, para que no le conociesen.
17 Y les dijo: ¿Qué pláticas son estas que tenéis entre vosotros mientras camináis, y por qué estáis tristes?
18 Respondiendo uno de ellos, que se llamaba Cleofas, le dijo: ¿Eres tú el único forastero en Jerusalén que no has sabido las cosas que en ella han acontecido en estos días?
19 Entonces él les dijo: ¿Qué cosas? Y ellos le dijeron: De Jesús nazareno, que fue varón profeta, poderoso en obra y en palabra delante de Dios y de todo el pueblo;
20 y cómo le entregaron los principales sacerdotes y nuestros gobernantes a sentencia de muerte, y le crucificaron.


21 Pero nosotros esperábamos que él era el que había de redimir a Israel; y ahora, además de todo esto, hoy es ya el tercer día que esto ha acontecido.
22 Aunque también nos han asombrado unas mujeres de entre nosotros, las que antes del día fueron al sepulcro;
23 y como no hallaron su cuerpo, vinieron diciendo que también habían visto visión de ángeles, quienes dijeron que él vive.
24 Y fueron algunos de los nuestros al sepulcro, y hallaron así como las mujeres habían dicho, pero a él no le vieron.
25 Entonces él les dijo: !!Oh insensatos, y tardos de corazón para creer todo lo que los profetas han dicho!
26 ¿No era necesario que el Cristo padeciera estas cosas, y que entrara en su gloria?
27 Y comenzando desde Moisés, y siguiendo por todos los profetas, les declaraba en todas las Escrituras lo que de él decían.
28 Llegaron a la aldea adonde iban, y él hizo como que iba más lejos.
29 Mas ellos le obligaron a quedarse, diciendo: Quédate con nosotros, porque se hace tarde, y el día ya ha declinado. Entró, pues, a quedarse con ellos.
30 Y aconteció que estando sentado con ellos a la mesa, tomó el pan y lo bendijo, lo partió, y les dio.
31 Entonces les fueron abiertos los ojos, y le reconocieron; mas él se desapareció de su vista.
32 Y se decían el uno al otro: ¿No ardía nuestro corazón en nosotros, mientras nos hablaba en el camino, y cuando nos abría las Escrituras?
33 Y levantándose en la misma hora, volvieron a Jerusalén, y hallaron a los once reunidos, y a los que estaban con ellos,
34 que decían: Ha resucitado el Señor verdaderamente, y ha aparecido a Simón.
35 Entonces ellos contaban las cosas que les habían acontecido en el camino, y cómo le habían reconocido al partir el pan.

Hola querido blog, que bueno un día más poder trabajar en ti, me he dado cuenta que llegué a la mitad de las predicaciones, 10 más y nos despedimos.
Hoy quiero reflexionar sobre estos hombres que se supone que caminaron a su lado antes que Jesucristo fuera crucificado. Sin embargo a la hora de la resurrección no le reconocieron. Yo me dispongo con mucha humildad como su sierva para que entregue todo lo que quiera decir en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Y he aquí, dos de ellos iban el mismo día a una aldea llamada Emaús, que estaba a sesenta estadios de Jerusalén. E iban hablando entre sí de todas aquellas cosas que habían acontecido. Sucedió que mientras hablaban y discutían entre sí, Jesús mismo se acercó, y caminaba con ellos. Más los ojos de ellos estaban velados, para que no le conociesen. Y les dijo: ¿Qué pláticas son estas que tenéis entre vosotros mientras camináis, y por qué estáis tristes? (Lucas 24:13-17)

Al leer este capítulo completo me he dado cuenta que no estamos lejos de lo que les pasó a esos hombre esos días. No reconocieron a Jesucristo, tal vez se sentían tristes, porque no eran enemigos de Él.
¿Cuántas veces nos llenamos la boca diciendo que le amamos?, pero somos de memoria corta, es fácil que se nos olvide saludarlo en la mañana, agradecerle por todo, decirle buenas noches o buenos día, decirle cuanto le amamos. Con un amigo podemos hablar por horas por celular, por teléfono, por Facebook o personalmente, ¿cuanto tiempo le dedicas hablar con Él en tus oraciones? ¿de verdad lo reconoces a diario?. Estos hombres estaban tristes por lo que le sucedió a Jesucristo que fue golpeado y crucificado, pero Jesús les había dicho que Él resucitaría al tercer día. Siento en mi corazón la duda y la poca confianza que ellos tuvieron que esto sería real, por mucho que digamos que amamos a Jesucristo, no nos sirve si no creemos 100% en Él y nos entregamos en sus brazos con fe, reconocerle en el día de la angustia y también en el día de la alegría. Que Él resucitó de entre los muertos al tercer día para que pudiéramos contar actualmente con este tremendo amigo de nombre Jesucristo.

Llegaron a la aldea adonde iban, y él hizo como que iba más lejos.Mas ellos le obligaron a quedarse, diciendo: Quédate con nosotros, porque se hace tarde, y el día ya ha declinado. Entró, pues, a quedarse con ellos.Y aconteció que estando sentado con ellos a la mesa, tomó el pan y lo bendijo, lo partió, y les dio.Entonces les fueron abiertos los ojos, y le reconocieron; mas él se desapareció de su vista.Y se decían el uno al otro: ¿No ardía nuestro corazón en nosotros, mientras nos hablaba en el camino, y cuando nos abría las Escrituras? (Lucas 24:28-32) 

Estos hombres solo pudieron reconocerlo cuando partió el pan y lo bendijo y se sintieron muy mal por esto, ¿como no pudieron ver su forma de hablar por las escrituras? ya que Jesucristo era un hombre de fe. La bondad que había en su corazón no la pudieron reconocer, aún cenando con ellos. ¿Tiene que pasar algo malo en nuestras vidas para que doblemos rodilla y clamemos a todos nuestros conocidos a que nos ayuden a orar? para reconocer que el Señor Jesucristo existe, no podemos verlo a diario  en nuestros hijos sanos, en nuestra familia y todo lo que nos rodea como persona. Por ejemplo yo tengo la bendición de poder tener vista,oír, hablar, caminar y con mis manos preparo los alimentos de la familia y también predico para Él, cosas tan simples como estas me hacen reconocer a este Dios bueno que no se cansa de ayudarme y bendecirme a diario, también tengo pruebas, a veces muy dolorosas, pero está conmigo siempre, todos me pueden fallar, porque son imperfectos como yo, pero Él no lo hará nunca. Algunas personas  que conversan conmigo me reconocen por mi forma de hablar, yo hablo mucho de Jesucristo, el Facebook desde un principio yo lo quise para hablar principalmente de Él y llevar consuelo al que sufre y de mi querida familia, poder compartir las alegrías y las penas con los amigos. Él que lee las escrituras sabrá reconocer al Señor Jesucristo, aún si se le apareciera físicamente, pero hay que conocerlo y para eso hay que leer las escrituras y por su forma de hablar lo reconocerían. Por ejemplo:
- Es un Dios de amor.
- Él no juzga.
- Él perdona.
- Es respetuoso con su Padre y le toma en cuenta a diario.
- Él hace milagros y ayuda al que sufre.
- Es un buen amigo, recuerden como lloró por su amigo Lázaro.
- Te pide que arrojes todos tus problemas sobre Él, que te ayudará.
- Que seas humilde como Él lo es, por lo tanto no es un Dios arrogante ni soberbio.
- Mucha gente es prepotente por cosas materiales y no son dueños de nada, porque en cualquier momento mueren y ahí quedaron sus cosas para otro que ni trabajó. Más Él siendo el hijo del creador es sencillo y humilde.
- Ama a los niños y a los desvalidos, su corazón se conmueve con el más vulnerable, recuerden al rico y al lazarillo, al final ese pobre hombre vivió feliz en el cielo ya que en la Tierra había sufrido mucho.
-  Es un amigo confiable, nunca contará tus cosas y mucho menos te las sacará en cara algún día cuando te enoje, es normal escuchar en algún lugar "Y DESPUÉS QUE TE MATÉ EL HAMBRE" jajaja, Jesucristo no lo hará, aunque tu te enojes con Él, es más si te arrepientes te perdonará y así hay muchas cosas más, pero tienes que aprender a reconocerlo y por último siempre estará ahí para ayudarte, pero si le buscas.

Isaías 43:2
Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti.

Isaías 41:13
Porque yo Jehová soy tu Dios, quien te sostiene de tu mano derecha, y te dice: No temas, yo te ayudo.

Salmos 55:22
Echa sobre Jehová tu carga, y él te sustentará;
No dejará para siempre caído al justo.


Mateo 6:25
Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido?


Tenemos al Señor Jesucristo como el mejor de los amigos que intercede de día y de noche ante el Padre como un buen abogado por nosotros y lo único que nos pide a cambio es que le reconozcamos para nuestro propio bien, la vida aquí es muy difícil, sin la ayuda de Él es un desastre terminar con médicos de salud mental por no tener donde clamar por ayuda lleno de amargura y lo que es peor el día que nos toque ir, el miedo que sentiremos por no sentir su presencia, por no habernos tomado nunca la molestia de haberlo considerado en nuestro camino y mucho menos reconocerlo como nuestro único Dios salvador y personal.

Proverbios 3:6-8
6 Reconócelo en todos tus caminos,
Y él enderezará tus veredas.
7 No seas sabio en tu propia opinión;
Teme a Jehová, y apártate del mal;
8 Porque será medicina a tu cuerpo,
Y refrigerio para tus huesos.

Testifico ante el Padre y su Hijo Jesucristo que de muy pequeña hice mio el versículo 6 y nunca, ya a mis 56 me ha faltado, siempre ha sido mi amigo, Él me consuela, me levanta cuando me caigo, si me siento sola o enferma puedo sentir su presencia, porque yo si le reconozco día y noche, hasta cuando duermo sueño con Él. Mi vida no sería nada si no le conociera, también tengo gente mala que me rodea, pero Jesucristo me protege, me valora y me da un lugar alto a donde no me pueden hacer daño, espero que les haya gustado esta humilde predicación que es para mis hijos y mis amigos el día en que yo ya no esté y ustedes dirán si la conocí, esa señora siempre hablaba de Dios, lo amaba mucho, quería mucho a los niños y le gustaban las flores y era loca por los pajaritos libres, le gustaban los caballos salvajes y las águilas, ¿ven que fácil sería si averiguan un poquito más como es Jesucristo y que quiere de nosotros y que fácil sería reconocerlo?. Y dejo esta predicación en el nombre de nuestro amado Señor Jesucristo. Amén.


Josué 1:9
Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.










Lucas 6:44
Porque cada árbol se conoce por su fruto; 

Así también el Hijo de Dios es conocido, porque reconoce el sacrificio del Señor Jesucristo.