8 Vino luego a él palabra de Jehová, diciendo:
9 Levántate, vete a Sarepta de Sidón, y mora allí; he aquí yo he dado orden allí a una mujer viuda que te sustente.
10 Entonces él se levantó y se fue a Sarepta. Y cuando llegó a la puerta de la ciudad, he aquí una mujer viuda que estaba allí recogiendo leña; y él la llamó, y le dijo: Te ruego que me traigas un poco de agua en un vaso, para que beba.
11 Y yendo ella para traérsela, él la volvió a llamar, y le dijo: Te ruego que me traigas también un bocado de pan en tu mano.
12 Y ella respondió: Vive Jehová tu Dios, que no tengo pan cocido; solamente un puñado de harina tengo en la tinaja, y un poco de aceite en una vasija; y ahora recogía dos leños, para entrar y prepararlo para mí y para mi hijo, para que lo comamos, y nos dejemos morir.
13 Elías le dijo: No tengas temor; ve, haz como has dicho; pero hazme a mí primero de ello una pequeña torta cocida debajo de la ceniza, y tráemela; y después harás para ti y para tu hijo.
14 Porque Jehová Dios de Israel ha dicho así: La harina de la tinaja no escaseará, ni el aceite de la vasija disminuirá, hasta el día en que Jehová haga llover sobre la faz de la tierra.
15 Entonces ella fue e hizo como le dijo Elías; y comió él, y ella, y su casa, muchos días.
16 Y la harina de la tinaja no escaseó, ni el aceite de la vasija menguó, conforme a la palabra que Jehová había dicho por Elías.
Hola amigos, una vez más el Señor quiere que le trabaje, como ustedes saben yo no estudio, yo entrego lo que el Espíritu quiere que diga. Hoy vamos a reflexionar sobre esta viuda y el profeta Elías, lo haremos como siempre con la bendición del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
¿Cuantas veces nos hemos sentido como esta viuda? queremos acostarnos y deseamos morir, muchas veces me he sentido así, incluso hoy, pero debemos obedecer lo que el Señor quiere para nosotros, en el versículo 13, Elías le dice:
- No tengas temor, la harina de la tinaja no escaseará, ni el aceite.
- No tengas temor, la harina de la tinaja no escaseará, ni el aceite.
El Padre quiere que tu sepas que primero debes ser tu valiente.
Josué 1:9
Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.
Él nos recuerda a Job, que nadie ha sufrido como él, pero al final fue grandemente recompensado.
Santiago 5:11
He aquí, tenemos por bienaventurados a los que sufren. Habéis oído de la paciencia de Job, y habéis visto el fin del Señor, que el Señor es muy misericordioso y compasivo.
Él quiere que lo busquemos.
Isaías 55:6
Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano.
Santiago 1:6
Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra.
Santiago 2:18
Pero alguno dirá: Tú tienes fe, y yo tengo obras. Muéstrame tu fe sin tus obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras.
Debemos tener cuidado, mucho nos querrán poner a prueba, por eso debemos ser gente de fe, buenos hijos para el Señor, aunque suframos sabiendo que este dolor terrenal lleno de problemas va a pasar, pero pida con fe cuando ore al Señor, porque Él no hecha a nadie afuera.
Santiago 1:5
Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada.
Proverbios 8:17
Yo amo a los que me aman,
Y me hallan los que temprano me buscan.
Testifico ante el Padre y su Hijo Jesucristo que cuando pasamos pruebas terribles como esta viuda que quería comer lo último que tenía con su hijo y después dejarse morir, si no perdemos la fe en el Padre y su Hijo el proveerá en abundancia. A veces nos encontramos en estas circunstancias, agobiados por las deudas, por la salud, por las malas personas, porque nos sentimos solos, incomprendidos y sentimos que nadamos en el mar de la vida sin saber nadar, pero sé que si obedecemos como esta viuda lo hizo, alimentando al profeta como él se lo pidió, así si nosotros alimentamos nuestro espíritu, después habrá abundancia, al igual como lo hubo para la viuda, porque después hubo abundancia, nada le faltó ni a ella ni a su hijo, ni a sus vecinos, porque tuvo hasta que sobreabundó, fue grandemente bendecida por su obediencia.
Ese es el problema, queremos arreglar nuestras vidas solos y hacemos casos omiso a lo que Jesucristo nos pide, arrojar nuestra carga sobre Él, que vivamos el día, porque bastante tenemos con vivirlo. El Padre dijo:
Ese es el problema, queremos arreglar nuestras vidas solos y hacemos casos omiso a lo que Jesucristo nos pide, arrojar nuestra carga sobre Él, que vivamos el día, porque bastante tenemos con vivirlo. El Padre dijo:
Mateo 6:33-34
33 Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.
34 Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal.
Isaías 33:22
Porque Jehová es nuestro juez, Jehová es nuestro legislador, Jehová es nuestro Rey; él mismo nos salvará.
35 ¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada?
37 Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.
38 Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir,
Mateo 5:3,4,6,7,8
3 Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.
4 Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación.
6 Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados.
7 Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.
8 Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios.
1 Corintios 15:58
Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano.
Romanos 12:12
gozosos en la esperanza; sufridos en la tribulación; constantes en la oración;
Santiago 1:12
Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido a los que le aman.
Hermosa predicación, a mi me ayudó a fortalecer mi espíritu caído y agradecida del Señor por sus hermosa palabras y promesas, se bien que Él no miente y que cada día pide a su Padre por mi y por ustedes, pero debemos hacer lo que hizo la viuda, primero Él, lo demás viene por añadidura.
Y esta predicación la dedico a mis hijos y al lector pidiendo una lluvia de bendiciones para ustedes, los quiero mucho en el amor de Cristo. Y lo dejo en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.



