Mateo 18:10-14
10 Mirad que no menospreciéis a uno de estos pequeños; porque os digo que sus ángeles en los cielos ven siempre el rostro de mi Padre que está en los cielos.
11 Porque el Hijo del Hombre ha venido para salvar lo que se había perdido.
12 ¿Qué os parece? Si un hombre tiene cien ovejas, y se descarría una de ellas, ¿no deja las noventa y nueve y va por los montes a buscar la que se había descarriado?
13 Y si acontece que la encuentra, de cierto os digo que se regocija más por aquélla, que por las noventa y nueve que no se descarriaron.
14 Así, no es la voluntad de vuestro Padre que está en los cielos, que se pierda uno de estos pequeños.
Hola amigos, contenta de poder trabajarle al Señor un día más, muchos son los problemas que he tenido hasta de salud, razón de porque tenía abandonado el blog, pero no está abandonado en mi corazón, siempre está el deseo en mi de poder servirle al Señor. Hoy vamos a reflexionar sobre la parábola de la oveja perdida, no he estudiado nada, como siempre lo hago, solo dejo que el Espíritu Santo hable, yo solo trabajo en su obra y lo haremos como siempre en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
En el versículo 10 del capítulo 18 del libro de Mateo, Jesús nos dice "Mirad que no menospreciéis a uno de estos pequeños" ¿a quien se refería? yo pienso que hablaba de los alcohólicos, de los drogadictos, de las prostitutas, de los adúlteros, de los ladrones y de los pobres de espíritus. Hay muchos tipos de vicios, hay gente que está obsesionada con la pornografía, lo que es peor, infantil; hay maltratos del esposo a la esposa, de la madre a los hijos y así llenaríamos el blogger de la corrupción del mundo. La pregunta es ¿Jesucristo ama a esta gente? cuando ellos mueran ¿se podrán salvar? ¿que pasa con los encarcelados por diferentes razones? para nosotros esta gente son malas y merecen algunos la pena de muerte como el que violó al niño hace poco de 4 años y lo mató, porque juzgamos como juzga el mundo y llenamos nuestras mente de odio y de venganza, más Jesús comprende y perdona pecados, él no quiere que ninguno de sus Hijos se pierda y constantemente los busca hasta en una pared, en una calle o paradero, siempre hay un mensaje de Él. Jesucristo en sus palabras nos dijo que primero hay que tener un verdadero arrepentimiento.
2 Pedro 3:9
El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.
Pero ¿como debería ser nuestro arrepentimiento?
Salmos 51:17
Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado;Al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios.
Porque Jehová es excelso, y atiende al humilde,
Mas al altivo mira de lejos.
Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana.
Romanos 14:11
Porque escrito está:
Vivo yo, dice el Señor, que ante mí se doblará toda rodilla,
Y toda lengua confesará a Dios.
Él fue muy claro, toda rodilla, de buenos y malos.
Juan 3:17
Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.
Jesucristo aborrece tu pecado, pero no al pecador. A la persona basta arrepentirse, pedirle a Dios de rodillas, llorando amargamente arrepentido por lo que hiciste para que tu sientas que él te perdonó y empiezas de 0 y te transformas en una nueva persona, la gente comentará porque siempre lo hacen hagas bien o hagas mal ¿y que le pasó a esta persona? ¡no es ni la sombra de lo que conocimos! y volverás a ganarte el respeto que un día perdiste, pero solo el Señor puede ayudar. Y te aconseja:
Isaías 43:18,25
18 No os acordéis de las cosas pasadas, ni traigáis a memoria las cosas antiguas.
25 Yo, yo soy el que borro tus rebeliones por amor de mí mismo, y no me acordaré de tus pecados.
Él no es como el mundo que te dice con burla que el pasado te condena, Jesucristo perdona y te da la oportunidad de darte una nueva vida, el respeto que perdiste algún día por ti, porque el mundo siempre te va a condenar, porque ellos olvidan que todos somos pecadores de pensamiento o con la mirada, por nuestra forma de hablar y lo que es peor, de obra, lo importante es recuperar la dignidad que un día perdiste, no será fácil, pero eres la ovejita que Él fue a buscar al precipicio, Dios hace llover sobre justos e injustos y el sol es para todos, no hay otra puerta que tocar, recuerda que como buen padre Él te ama, es el único que te puede consolar. Porque él dijo:
Eclesiastés 7:20
Él no es como el mundo que te dice con burla que el pasado te condena, Jesucristo perdona y te da la oportunidad de darte una nueva vida, el respeto que perdiste algún día por ti, porque el mundo siempre te va a condenar, porque ellos olvidan que todos somos pecadores de pensamiento o con la mirada, por nuestra forma de hablar y lo que es peor, de obra, lo importante es recuperar la dignidad que un día perdiste, no será fácil, pero eres la ovejita que Él fue a buscar al precipicio, Dios hace llover sobre justos e injustos y el sol es para todos, no hay otra puerta que tocar, recuerda que como buen padre Él te ama, es el único que te puede consolar. Porque él dijo:
Eclesiastés 7:20
Ciertamente no hay hombre justo en la tierra, que haga el bien y nunca peque.
Testifico ante el Padre y su Hijo Jesucristo que esto es una verdad, que hace muchos años clamé al Señor y Él me escuchó, nadie diría como era yo en mi juventud, ah, muchos decían que yo estaba loca, me gustaba el alcohol, creí que mis penas me las quitaría de esa forma sin andar haciendo escándalo ni botada en las calles, era igual, dependía de el alcohol, fumaba mucho, hasta tres cajetillas, hoy soy asmática, así he cometido otros pecados más como odiar y maldecir a los que me dañaban, que fueron muchos, todavía quedan unos pocos, en aquellos años con tres pequeños menos de 30, me sentía como que estaba siendo atacada por una jauría de perros hambrientos, así veía yo a la gente y a la familia, nadie se paró a decirme en que me podía ayudar o darme un abrazo, era mejor criticarme. Hacían apuestas de lo mal que iba a terminar, si yo pasaba se me quedaban mirando, por su puesto que los insultaba jajaja, como por ejemplo "¿no tienes que hacer nada vieja sapa?" mientras que le tiraba puñetes al aire, convencida total que yo estaba muy bien. Un día toqué fondo, me di cuenta que estaba vendiendo las cosas de mi casa jajaja, alguien me quiso aconsejar y yo le contesté muy enojada si acaso eran sus cosas y era mi vida que yo era muy feliz su vieja amargada jajajaja. Al otro día busqué lo que vendí, me da risa y pena, porque vendí el diente de mi hijo que estaba encanastillado en oro con una cadena muy fina que me regaló mi Padre que a la vez era de su mamá un día que él pensó que yo era una gran persona como madre, por supuesto que no recuperé la cadena de mi abuela ni el diente de mi hijo tampoco, hoy me da risa recordar hasta donde podemos llegar en las manos de Satanás, como nos inventa una alegría falsa, un olvido de mentira. Arrepentida empecé a orar, fueron días terribles, nunca me faltó el amor de mis hijos, de apoco me fui afirmando, ya no dependía del alcohol, solo de mi fe y el amor de madre, hoy con mis 56 años el cambio fue total, no soy ni la sombra de la mujer delgada que algún día fui. Hoy tengo buenos frutos, a mis hijos le va bien y tengo lindos nietos y una linda familia, me dediqué por completo a servirle al Señor, pedí disculpas a las personas que ofendí, hoy tengo el cariño de todos ellos y la admiración también y es super gracioso, algunos me piden consejos jajajaja, por eso hagamos caso a lo que pide el Señor Jesucristo, no menospreciemos a nadie si está en pecado, menos le juzguemos, porque esa persona puede ser perdonada por Él si le busca y puede llegar a hacer una gran persona que ustedes algún día van a llegar a querer y admirar y por último nadie está libre, sobre todo las que somos madres y abuela.
Y esta humilde predicación está dedicada a mis hijos, nietos y para el lector si lo desea, para todos pido la bendición en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.


Hermoso himno para el que esté sufriendo, recuerden siempre que solo Dios transforma los corazones.
